Salimos del Muelle 1 en el puerto de Málaga. ¿Que mejor lugar para iniciar una visita por la ciudad que desde este enclave que siempre fue lugar de ir y venir?
Atravesamos el Paseo del parque, disfrutando de la gran colección de plantas tropicales que habitan sus jardines. Llegamos a la Catedral, también llamada “la manquita” porque sólo tiene una torre, la otra nunca se llegó a construir, y de ahí nos vamos a la famosa Alcazaba y el Teatro Romano.
La plaza de la Merced que vió nacer a Picaso, nos verá pasar, antes justo de empezar a bajar calle Granada, característica calle antigua, con sus estrechas callejuelas, recuerdo árabe de lo que una vez fuimos.
Imposible de obviar la más famosa de las calles malagueñas, calle Larios, llena de comercios y bullicio popular, y por fín El Castillo de Gibralfaro, desde el cual veremos la mejor postal posible de Málaga, increibles vistas de un horizonte infiníto, que nos devolverá suavemente de nuevo al puerto.




